MÁS DE 100. 000 PERSONAS SECUNDARON LA MANIFESTACIÓN CONTRA LA REFORMA LABORAL MÁS DURA DE LA HISTORIA APROBADA POR EL GOBIERNO DEL PP.
A Coruña dejó ayer clara su oposición a la reforma laboral del Gobierno
de Rajoy con una marea de gente que inundó Los Cantones y que trajo a la
memoria la movilización que nueve años atrás, el 10 de febrero de 2003,
llenó la ciudad con 75.000 personas cargadas de maletas en contra de la
gestión por la catástrofe del Prestige.

Más de 100.000 personas
secundaron ayer la protesta convocada por los tres sindicatos que esta
vez se pusieron de acuerdo para marcar la huelga general en el
calendario e hicieron coincidir el recorrido y lugar de finalización de
las manifestaciones, aunque las protestas discurrieron por separado y
con una media hora de diferencia. La de la CIG, que partió a las 12.00
horas de la plaza de Vigo, reunió a 14.400 personas, según la Policía
Local -aunque el sindicato elevó esta cifra a las 30.000 personas-,
mientras que Comisiones Obreras y UGT, que salieron a mediodía de A
Palloza, reunieron a 39.200 personas -100.000, según las centrales-. Fue
"una de las marchas más multitudinarias de las celebradas en A Coruña en
los últimos tiempos" -dijo Luis Baneira, responsable comarcal de
Servicios Públicos de UGT- y a la que asistieron trabajadores,
desempleados, amas de casa, jubilados; gente de todas las edades,
familias enteras incluso con algún miembro de tan sólo unos días de
vida. También se unieron a la protesta representantes del PSOE y BNG,
como el exalcalde de A Coruña, Javier Losada, los miembros del grupo
municipal nacionalista, liderados por su portavoz, Xosé Manuel Carril, o
el diputado Carlos Aymerich.

La manifestación más numerosa tuvo
que esperar más de media hora detenida bajo el viaducto de Lavedra; los
35 minutos que los convocados por la central nacionalista tardaron en
incorporarse desde la calle Marcial del Adalid a Linares Rivas. La
movilización de los nacionalistas avanzó por Sánchez Bregua, plaza de
Mina y Los Cantones como un preludio de lo que venía detrás. El
sindicato nacionalista congregó a sus manifestantes en los carriles de
entrada a la ciudad, lo que demoró la llegada de su cabecera a la
Subdelegación del Gobierno hasta pasada la una de la tarde.
Pero las dos manifestaciones tenían el mismo objetivo, por lo que
compartieron algunas de las consignas que se escucharon al paso de las
comitivas como "A crise social, que a pague o capital" o "A culpa de
quen é? Dos que votan ao PP" o "Contra a reforma, loita obreira".